¿Surge un nuevo competidor de Silicon Valley en EE. UU.?

¿Surge un nuevo competidor de Silicon Valley en EE. UU.?

Henry Tejera
Henry Tejera Tecnología

Sería cliché comenzar diciendo algo como esto: «En una vuelta de tuerca al panorama tecnológico global, el desierto de Arizona emerge como un competidor insólito para Silicon Valley, el tradicional epicentro de la innovación y el desarrollo tecnológico»; sin embargo, aplica.


Según un artículo de Jeanne Whalen, publicado en The Washington Post, la transformación impulsada por la Ley de Chips de Estados Unidos, permitiría redefinir el futuro de la fabricación de semiconductores (al menos, para EE. UU., obvio) y, con ello, el mapa de la tecnología mundial.

Pero, esta iniciativa, parece tener también un impacto más «doméstico», al fomentar que otras regiones del país, compitan por estar a la cabeza en la vanguardia de fabricación de semiconductores.

El auge de Silicon Desert

El condado de Maricopa, con Phoenix a la cabeza, experimenta una metamorfosis sin precedentes. La promulgación de la Ley de Chips (CHIPS and Science Act) presentada en el 2022 por el presidente Joe Biden, y aprobada en el 2023, ha catalizado un interés masivo por parte de las gigantes de la industria de semiconductores.

TSMC, el titán taiwanés de los chips, encabeza esta carrera con un proyecto de inversión de 40.000 millones de dólares para establecer dos fábricas en la región, especializadas en la producción de chips de 5 y 3 nanómetros.

Esta iniciativa, inicialmente celebrada como un logro de la administración de Donald Trump, ha cobrado un nuevo impulso bajo la administración actual, marcando el inicio de una era de expansión y desarrollo tecnológico en el estado de Arizona.

Un paquete de inversión y desarrollo

La Ley de Chips destina un paquete de 280.000 millones de dólares para fortalecer la producción de semiconductores dentro de Estados Unidos.

De este total, 39.000 millones se asignan específicamente a incentivos para la manufactura local de chips.

También se está contemplando la posibilidad de realizar una inversión destinada a la investigación, capacitación y créditos fiscales para la adquisición de equipamiento.

Es este flujo de recursos el que está transformando a Maricopa en un polo de atracción para empresas tecnológicas, desencadenando un crecimiento económico y estructural, como hacía tiempo no sucedía en la región.

El Valle del Silicio podría perder su categoría de ser el centro de referencia de los negocios de alta tecnología,
El Valle del Silicio podría perder su categoría de ser el centro de referencia de los negocios de alta tecnología. Foto: By Coolcaesar - Own work, CC BY-SA 3.0.

Invertir en educación

El sector educativo no se queda atrás en este proceso de cambio. La Universidad Estatal de Arizona amplía sus programas de ingeniería para satisfacer la demanda de expertos en semiconductores, mientras que empresas como Intel inician programas de formación en los colegios comunitarios.

Estas iniciativas están pensadas para preparar a la próxima generación de ingenieros y técnicos, que son fundamentales tanto para el éxito como para la sostenibilidad del Silicon Desert.

Un camino con desafíos

Si bien el impacto de estos desarrollos en el Silicon Desert ya es palpable, con un crecimiento del PIB en el condado de Maricopa que supera los promedios estatales y nacionales, la ambición de convertirse en un nuevo Silicon Valley no está exenta de desafíos.

Los retrasos en los proyectos de TSMC y las tensiones laborales son algunas de las dificultades inherentes a esta transición. Pero, a pesar de estos obstáculos, el potencial de Arizona como destino tecnológico parecería mantenerse firme, prometiendo una nueva era de innovación y desarrollo en el corazón del desierto.

Es cuestión de tiempo para ver si realmente este incentivo se convierte en una realidad tan tangible como para sustituir a la joya de la corona de la tecnología actual, Silicon Valley.

Fin.


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